El amor que vuelve

He escuchado hablar de un amor,
he escuchado hablar de un amor que vuelve,
he añorado verlo, he añorado abrazarlo,
me envió una carta para decir que viene en camino.

Es ese amor que no viaja solo,
es el que regresa crecido y transparente,
al que no le gustan las bienvenidas,
el que solo vuelve, recuerda, perdona y olvida.

He visto a ese amor caminar,
he visto cuando partió para buscar eso que solo él sabe,
he escuchado sus pasos alejarse prometiendo retornar,
he visto creciendo su silueta contra el sol,
me saluda a lo lejos y me ha dicho “espera sin desespero”.

Y el amor que vuelve camina lento, y yo lo acelero,
y ese amor volviendo avanza despacio y me sonríe,
y ese amor me sonríe y lo extraño,
y me abraza, y lo abrazo.

 

(13/10/09)

Cambios tributarios

Primero que todo: no soy economista. Esto, pudiera (según el lector) invalidar mi opinión, o por el contrario, validarla más por ser una persona que sólo paga impuestos pero que no participa en su establecimiento.

En su discurso, el presidente Calderón, afirmó que era momento de hacer los cambios y reformas deseables y no sólo las posibles. No pareciera estar actuando para cumplir eso. Ahora que ha enviado su paquete presupuestal para su próxima aprobación o modificación, nos hemos enterado de nuevos impuestos, los cuales creo, son sólo un parche para las ya dañadas finanzas públicas. Creo que era momento de  arriesgarse, de haber mandado de una vez una reforma fiscal holística, de atreverse a incluir un IVA generalizado, y no de andar inventando impuestos nuevos que sólo reflejan el temor a agarrar el toro por los cuernos.

Es momento de dejar de cobrar más impuestos, a mi parecer, esa es una estrategia faltante de creatividad y de capacidad. Por el contrario, creo que es el momento de empezarles a cobrar a los que no pagan -incluidos los pobres-, de que todos pongamos para sacar adelante este país, momento de empezar a quitar privilegios faraónicos a los trabajadores del Estado, momento no sólo de recortar sueldos a los líderes y altos mandos federales, sino de vigilar los gastos de los gobernadores, de los presidentes municipales, de los diputados locales, de los rectores, momento de detectar y recortar “aviadores”, y sobre todo, de generar una certidumbre fiscal a todas las personas que se atreven a invertir en este país.

 

(13/10/09)

Raúl Castro, capitalista

Hoy, leyendo El País, me topé con una nota titulada “Raúl Castro pide austeridad y dice que las reformas se aplazan, pero continúan adelante” en la cual se puede leer una frase reveladora y claramente capitalista:

“No nos engañemos más; si no hay presión, si no existe la necesidad de trabajar para satisfacer mis necesidades, y me lo están dando gratis por aquí y por allá, nos quedaremos sin voz llamando al trabajo”.

No hace falta agregar más, pienso que la mentalidad cubana está cambiando y llegará un punto en que la realidad no se pueda tapar con protocolo.

(13/10/09)

Intensidad

No sé si es mejor esperar sentado a que llegues o esperar acostado a que me acompañes. Presiento que lo mejor es pararme e ir por ti, buscarte por cualquier territorio, abrazarte y volar juntos. Tal vez podríamos desaparecer de este mundo e irnos a algún paraíso escondido, solos, juntos, conectados, agarrados. Sin embargo, ¿Cómo saberlo? tú estás conmigo siempre, yo estoy contigo por siempre; lo que hagamos no cambia las consecuencias. Nuestras almas juntas, inseparables, han hecho del hermetismo cosa del pasado. Esto es algo nuevo, esto es más que amor, esto es un enamoramiento intenso, posiblemente algo superior a eso, posiblemente descubrimos la chispa que inició la vida, posiblemente estemos dentro de la caja de pandora. No lo sé, pero así lo siento.

Soy tuyo, sólo tuyo y nomás tuyo. Dios así lo quiso; Dios así me encaminó. Tus besos así lo confirman, tu regazo me lo reafirma. Sé por qué vivo, sé para qué vivo, sé por quién vivo. Eso es todo. No tengo nada más que buscar, no tengo más que pedir. Tu amor es suficiente, es necesario, es vital. Tus caricias son exceso. Tus besos me vuelven soberbio. Y es que no hay nada mejor en este universo. Son uno de los diamantes de mi alma. Los otros son contemplarte, acariciarte y abrazarte. Y con eso puedo morir satisfecho, y sólo con eso puedo seguir viviendo.

(2003)

Internet y el “más allá”

No es que ya sienta que mi día esté cerca, pero justamente hoy hablábamos en clase acerca del hecho de morirse y dejar toda la información personal en Internet.

El profesor dice que se recomienda decir todas las cotraseñas de todos nuestros servicios, a alguien de confianza, y que al morir, él se encargue de borrar todo.

Tengo una amiga que ya descansa en paz. Sinceramente, siempre me ha atemorizado el hecho de estar conectado en el MSN y que me aparezca el cuadrito de que ha inciado sesión. Cuando me he puesto a borrar contactos, y veo el suyo, sinceramente siento feo borrarla y por eso no lo he hecho. Una vez, revisé su facebook y muchas personas le escriben mensajes deseándole buenas cosas y diciéndole cosas que, al parecer, no pudieron decirle en vida. Es realmente una sensación extraña.

El dejar información se puede ver de dos maneras: como una huella de que estuviste en este planeta o como cosas nostálgicas que serían mejor ya no estuvieran. Me puse a pensar en una solución y sinceramente lo único que se me ocurre es que todos los servicios en línea (dígase correos, redes sociales, etc.) tuvieran una opción que después de 6 meses de inactividad o un año, se eliminara la cuenta y el contenido, algo así como ocurre ¿u ocurría? en (tengo años que no uso) Hotmail.

(13/10/09)

No eras tú

Y odio tener que aceptarlo, pero ese espejismo que te cubría y te convertía en belleza, hoy no es más que una farsa indeleble. La belleza nunca vivió ahí. Nunca contigo. Perteneció siempre al hogar que no quise visitar. Siempre ha estado con su dueña, dueña que hoy me hace soñar; junto a la inocencia y la sencillez, también posesiones de ella. Pero su riqueza me marea, me emociona y me pierde. Y al final, sólo eres tú quien es capaz de encontrarme, de aterrizarme.

(1/10/09)

Esa Noche

Y la noche era lluviosa. Tu pelo lacio combinaba con lo excitante del olor de tu perfume. Quería abrazarte, acariciarte. Quería casarme, pero la noche era lluviosa. Los semáforos acompañaban nuestra música con su luz intermitente. Te agarraba de la mano mientras besaba tu mejilla. Quería casarme, pero la fiesta comenzaba. Y comenzó desde que te subiste a aquel carro negro que combinaba con tu sombrilla y tu vestido. Y con tu pelo. Y devoraste mis ansias y la lluvia lavó el deseo. Quería desearte pero quería guardar ese momento. En el ayer. En el mañana. En el siempre. En mi mente. En lo negro de esa noche. En el olvido. En lo blanco de tu piel. En lo obscuro del deseo. En el misterio de tu ser y la intensidad de tu persona. En lo negro de la tela, tu cabello, y de mi noche.

 

(5/8/09)

Aquel momento

Estabas tirada en la cama. Desnuda. Tu piel era una expresión de la pureza de tu ser, de tu cuerpo. Las sábanas se negaban a tapar lo más bello que había en ti: tu cara. Tus ojos brillaban como nunca. Tu sonrisa se veía triste, nerviosa. Escondías algo que sólo tú sabías. Ocultabas inútilmente ese sentimiento desesperante del no saber cómo actuar, del no saber qué decir, del no tener valor para decidir. Pero lo hiciste. Y la tormenta comenzó a caer, y el granizo a golpear los vidrios de la alcoba, y el alma a temblar para retroceder en el tiempo. Y tu cuerpo seguía tan puro como siempre, y las sábanas ya no cubrían ni tu cara, ni tu torso. Ni tus piernas, ni tus sentimientos. Tu sonrisa se volvió seria. Se apagó de repente. Y yo buscaba regresar el tiempo inútilmente, parar la lluvia estúpidamente, y volver a estar ahí, contigo, entre las sábanas que vivieron el amor, y que, con la lluvia, absorbieron la pasión.

(7/08/09)

Una vez más…

Una vez más cambia mi blog. Siempre he dicho que este es mi laboratorio personal. Este blog ha pasado de estar en html en bloc de notas, a frontpage, a dreamweaver, a Mambo, a WordPress self-hosted, a Tumblr y ahora nuevamente a WordPress pero en su web service .com

La verdad es que estaba sumamente a gusto con Tumblr, a quien sólo le exigiría categorías, pero lo que solucioné por medio de tags. En fin, el hecho es que he decidido dejar mi Tumblr para darle un uso como lo hace la mayoría, publicar y republicar imágenes, videos y textos cortos interesantes y no tanto para escribir mis pensamientos ahí, los cuales, ya pondré aquí.

De todos modos, lo que ya tenía lo iré republicando en este nuevo blog. La idea es que sea algo sencillo y con mucho texto. A ver qué sale.