Soy tu paz

Y te siento, y puedo respirarte. Y te huelo, y puedo acariciarte. Y te beso y puedo desnudarte. Y te huelo y puedo abrazarte. Y sé que estás tranquila, que sólo ahí, en ese lugar, en ese momento, vives en paz; paz que no quieres, paz que te intoxica, que te aburre, pero paz que sabes bien que sólo ahí encuentras.

 

(28/12/10)

Soy mi peor enemigo

Platicaba con un muy buen amigo acerca de ser tu propio enemigo. Dicen que no hay peor juez que uno mismo; pues bien, no hay peor enemigo que uno mismo. Puedo asegurar qeu estoy en una etapa de mi vida en la que yo soy mi peor enemigo, en la que lucho día a día en una batalla entre cabeza, corazón e instinto, intentando que la razón salga vencedora… pero no siempre lográndolo.

He aprendido a que sólo de uno mismo depende la felicidad; no de las circunstancias, y que si éstas son adversas, son porque nosotros las generamos de esa manera. Creo en el karma ahora más que nunca y pienso que ésta es un arma relevante a tu favor o en tu contra.

En estos momentos soy mi peor enemigo porque me falta el valor para hacer muchas cosas que quiero, porque mi energía ha estado intermitente lo que no me permite prender y emprender algunas que quisiera. Sin embargo, puedo decir orgullosamente que lo tengo (a mi enemigo) ya casi en el suelo; que estoy a punto de ganar esta larga guerra porque cada vez despego con más fuerza.

Platicaba con Jesús Rodríguez (ese amigo con el que conversaba) que creo poder identificar a las personas que también son sus propias enemigas, y que se encuentran en una etapa en la que la lucha es sólo contra su Yo. ¿Cómo identificarlo? Simple: indecisiones. Las aguas en la vida de esas personas se encuentran en relativa y aparente calma, y la embarcación de su vida no avanza.

¿Qué se necesita para vencerte a ti mismo?

Como estás en una lucha en igualdad de circunstancias (porque estás peleando contra ti mismo) necesitas de refuerzos indispensables: familia y amigos. Como estás ante un enemigo que conoce todos tus puntos débiles, necesitas cambiar de estrategia: hacer cosas que nunca habías hecho. Como te encuentras ante un enemigo que conoce tu pasado y sabe qué te preocupa del futuro, sólo vive el presente, sólo decide en el presente y véncelo en ese mismo presente que estás dejando pasar.

 

(15/12/10)

Por qué la Semana Santa cambia cada año

Por qué la Semana Santa cambia cada año

Me decía una tía que todos los días se aprende algo nuevo… y es verdad. Pues bien, uno de mis aprendizajes de estos últimos días, fue el saber por qué Semana Santa cambia cada año de fecha. No sé si sea algo que la mayoría ya sepa, o no, pero a mí me sorprendió la respuesta que me dio un amigo medio gay (sí, eres tú cabrón jaja) del trabajo.

Resulta ser que la Semana Santa se rige de acuerdo al ciclo lunar:

“El Año litúrgico no se ciñe estrictamente al año calendario, sino que varía de acuerdo con el ciclo lunar.

Cuenta la historia, que la noche en la que el pueblo judío salió de Egipto, había luna llena y eso les permitió prescindir de las lámparas para que no les descubrieran los soldados del faraón.

Los judíos celebran este acontecimiento cada año en la pascua judía o “Pesaj”, que siempre concuerda con una noche de luna llena, en recuerdo de los israelitas que huyeron de Egipto pasando por el Mar Rojo.

Podemos estar seguros, por lo tanto, de que el primer Jueves Santo de la historia, cuando Jesús celebraba la Pascua judía con su discípulos, era una noche de luna llena.

Por eso, la Iglesia fija el Jueves Santo en la luna llena que se presenta entre el mes de marzo y abril y tomando esta fecha como centro del Año litúrgico, las demás fechas se mueven en relación a esta y hay algunas fiestas que varían de fecha una o dos semanas.”

Catholic.net

 

(15/12/10)

¿Soy lo que ven?

Un post de mi hermana me hizo reflexionar acerca de vender lo que ofrecemos, de aparentar lo que somos. Me puse a pensar en mi persona, ¿realmente les ofrezco de mi persona lo que realmente soy? Pienso que sí, pero con un problema…

Siempre he dicho que soy un todo terreno, que soy aprendiz todo, maestro en nada. Es verdad. Tengo gustos tan diversos que me permiten tratar con personas tan diferentes, que me permiten convivir en lugares tan desiguales, que me permiten realizar actividades tan plurales. Entonces… ¿Qué escena mostrar de toda la película de mi vida? ¿Qué facetas dejar al alcance de todas las personas? Lo justo es mostrar todas, y creo que lo hago bien. Sé que lo hago bien cuando de repente, un día me dicen que parezco señor y otros que me veo más chico de lo que estoy. Sé que muestro todas mis facetas cuando me dicen que tengo gustos “raros”. Sé que la gente me conoce cuando me tacha de “valemadrista” pero me apoya para que lidere algo; cuando me hablan de literatura, albures, finanzas, política o tecnología, en un mismo día. Hace algún tiempo creía que esto era un problema. Mi papá me hizo ver que al contrario, que es más el provecho que puedo obtener de esto. Que me puedo adaptar mejor a diferentes situaciones, que puedo ser útil en muchos más lugares. Es cierto, aunque no me dijo la principal ventaja: tengo la capacidad de disfrutar más cosas de la vida.

¿Soy lo que les vendo? Sí, y qué mejor muestra que este blog, que mis perfiles sociales, que son los medios por los que vendo este producto llamado Jesús Cuevas Peña.

 

(12/12/10)

¿El dinero te hace feliz?

A lo mejor muchos de ustedes que me conocen, saben que siempre me ha gustado analizar la relación que tiene el dinero con la felicidad. Mucho de lo que he escrito al respecto, se fue con mi antiguo blog al no poderlo recuperar (pronto reescribiré nuevamente algunas de las cosas que pienso al respecto).

Hoy se me ocurrió preguntarle a Martin Varsavsky (por mucho, la persona más interesante que sigo en Twitter) lo siguiente:

A lo que me respondió lo siguiente:

 

(09/12/10)

Procura coquetearme más y te aseguro que me hundo en ti

Hundirme en ti ¿Cómo no hacerlo si necesito entrar a lo más profundo de tu ser? Porque sólo al hundirme me inundarás de vida. Procúralo porque entre tus muslos redescubro el porqué de mi alma, el nacimiento de mi luz, la muerte del pasado. Me hundiría en ti para desahogarme de mí; porque me asfixias sin matar, pero me ahogas sin ahorcar. Porque me hundo en ti a cada mañana, entre tus brazos que me cobijan, que me reviven, que me matan. Procúralo para hundirme en ti, para sentirme vivo, para que tu mirada me ahogue mientras me sumerjo en ella.

 

(08/12/10)

Soy como la vista

Porque mi vida es así, como la vista. La vista que puede atravesar sin problema alguno la oscuridad pero que choca inevitablemente con la luz. Como esa vista que puede conectar a todo el cuerpo cuando detecta algo que le deleita, que la place.

Imito a la vista cada día, todos los días. Soy como ella porque intento darle lo mejor a la vida, porque es incansable. Soy como la vista porque no entiendes su funcionamiento; porque busca encontrar tus partes más hermosas, porque sabe que en ti, está lo mejor de la vida. Porque sabe que la oscuridad la atravesará por más extensa que sea. Porque no le importa chocar cuando encuentre la luz nuevamente.

 

(27/11/10)

Escribir en papel

La semana pasada, murió la tía abuela de un amigo, razón por la cual, tuve que acompañar a mi amigo a casa de la persona recién fallecida a recoger ciertas cosas. Estando ahí, mi mente empezó a recordar y a reflexionar sobre la vida y lo efímera que ésta es. Pensé en todos los misterios y secretos que se van con uno a la hora de morir, en cuántas cosas las personas se guardan, y aún así, todo mundo cree entender la vida de los demás. En fin, regresando a ese momento, me comentaba mi amigo que ya habían limpiado todo lo de su casa: ya habían revisado, depurado y acomodado sus pertencias, entre las que se encontraban muchas cartas, las cuales, seguramente ayudaron a entender mejor la vida de esta persona.

Eso me puso a pensar en que casi todo lo que escribo, lo hago mediante un teclado y una pantalla. Que todos los pensamiento que aquí plasmo, están a la deriva de si el servicio sigue (o no) vigente. ¿Cuánto durará Tumblr, cuánto durará WordPress, Facebook, Twitter? ¿Cuánto durarán los datacenters? No lo sé, pero no quiero que mis pensamientos se esfumen al desconectar un disco duro.

Por supuesto que he entregado muchas cartas escritas a mano, sobre todo a mi novia en su momento, y en menor medida a mi familia; por supuesto que he recibido cartas escritas a mano. Pero, por la cantidad, nada que hable mucho de mi vida. Por eso, a partir de hoy, comenzaré una transcripción a mano de todo lo que tengo aquí publicado que crea que vale la pena. Porque muchas de mis palabras ya se han ido en migraciones de servicios y servidores. Porque quiero darle el placer a mis hijos, nietos, padres, hermanos o a quien se encuentre presente el día de mi muerte, de asomarse, aunque sea un poco, al misterio de mi vida.

 

(15/11/10)