Todos los ̶c̶e̶l̶u̶l̶a̶r̶e̶s̶ teléfonos que he tenido en mi vida

(Actualización 3: Enero 2023)

(Actualización 2: Marzo 2021): Han pasado tantos años desde este post que ya hasta cambié la palabra “celulares” que se escucha muy anticuada, por la de teléfonos nada más.)

(Actualizado: Abril 2016)

Mi primer teléfono celular lo tuve a finales del año 2000 cuando iba en 1er semestre de prepa y tenía 15 años, casi por cumplir 16.

Mi primer teléfono fue un Ericsson SH 888.

Ericsson-SH888-0

Después tuve otro Ericsson, un poco más chico, también con antena y con su holder. Ericsson GF 788. En este teléfono recibí mi primer SMS, pero curiosamente sólo podía recibir y no escribir, ya que para escribir, sólo se podía con una versión más nueva del teléfono: la versión “E”.

002898_1

Después tuve un Nokia 3310 que tenía infrarrojos y jugaba viborita con otras personas.

Nokia-3310-02

Después vino la época de Samsung con uno de los mejores teléfonos que he tenido: el Samsung Slim.

samsungsthn275_415

Y después uno más corrientito llamado “Blue Eye”.

10034296.f6211203f3f8001abb1851e9af16139d

Después regresé a Nokia con un excelente teléfono que fue el Nokia 6230, el cual fue mi primer teléfono con pantalla a color y con chip GSM.

nokia-6230

Después tuve otro Nokia (y fue la única vez que me cambié de Telcel a Movistar). Era el Nokia 6670:

nokia6670

Luego un Nokia que me gustaba mucho en diseño pero con el que duré 15 días porque venía muy limitado: el 6111.

10018007.350efbf4d923b385ee0336fa40ee8255

Y por fin, mi último Nokia (como teléfono base) sería con el que primero tuve acceso a internet que era el N73:

nokia_n73

Después vendría mi primera Blackberry. Esta es la vez que más contento he salido de Telcel ya que no pagué nada, salí con Blackberry e Internet ilimitado, me dieron 2 números de amigo, y me regalaron un reproductor de DVD Samsung. Esta Blackberry ni siquiera tenía trackball, sino trackwheel que se encontraba del lado derecho del aparato.

10025640.6811de8131fcacb65eda1a6c79348436

Y por fin mi primer iPhone 3G, que sería mi primer teléfono de pantalla táctil.

91358

Después regresé a Blackberry con la Bold 9000:

blackberry-bold-9000-3g-pin-activo-wi-fi100-nuevo_MLM-F-3227507662_102012

Después un iPhone 4 que realmente no usé:

iphone-4

Después otra Blackberry, esta vez la Torch, para mi gusto, el teléfono más bonito que he tenido y que vendría siendo mi última Blackberry.

blackberry-torch-ofc-3

Después compraría la Galaxy Note, que es increíble, pero se me rompió a los 3 meses:

Samsung-Galaxy-Note-1

Y por último, y ya a punto de cambiarlo, el Samsung Galaxy Nexus 3, que vendría siendo mi primer teléfono de Google.

20120618T035709

Después me mantuve con Samsung con el Galaxy Note 2, con el que por cierto, duré mucho tiempo.

note_2

 

Más tardes tuve por unos meses un Moto G LTE, que, si no estoy mal informado, fue la única generación que sacó Motorola siendo propiedad de Google.

moto-g-lte

Tiempo después regresé a Samsung, con uno de los teléfonos más bonitos que he tenido: un Galaxy S6 Edge.

galaxy-s6-edge-topic

De ahí brinqué al S7 Edge, que al principio tuvo muchas fallas de software, pero que terminó siendo un muy buen teléfono.

 

https://images.samsung.com/is/image/samsung/es-galaxy-s7-edge-g935f-sm-g935fzkaphe-amo-000000001-front-black

De ahí brinqué nuevamente a la serie Note, con la Note 8, un teléfono que me gustó mucho pero al que no le duraba mucho la batería.

Samsung Note 8 Data & Specification Profile Page – GizmoChina

Una vez se me descompuso y lo mandé a Samsung, como teléfono provisional me compré un iPhone 8 que terminé vendiendo porque ya no me pude acostumbrar a iOS.

634701b8-a13f-4abb-bca1-622e648d2c2e.56cf7c54d6782b2262e30aa17523a123

Antes de lo que creía, y por una cuestión de que le robaron a mi hermano su teléfono, saqué la Note 9 Plus, la cual fue la primera en traer un Stylus con bluetooth.

 

Amazon.com: Samsung Galaxy Note 9 Verizon Ocean Blue 128GB

 

En el 2021, cometí el peor error, que fue cambiar mi Note 9, por la Note 20 Ultra.

41649EliSmL._AC_

Y como en realidad no me gustó nada, lo cambié por un S10 Plus de 512gb…

512kRfynBpL._AC_SX522_

 

Y además un iPhone XS Max que me quedé solo tres meses como segundo teléfono.

iPhone XS Max 256 GB gris espacial | Mercado Libre

El año pasado (2022) cambié el S10 plus por el S21 FE 5G de 256 Gb.

41RY7dYPwCL._SL500_

Y ahorita, aparte de traer ese como segundo teléfono, acabo de comprar un iPhone 14 Pro Max de 256 gb que he estado a punto de aventar debido a que no me puedo adaptar a iOS. Veré si me lo quedo o regreso a Android.

 

iPhone-14-Pro-Max-600x600

 

Además, tuve dos radios Motorola de Nextel:

Motorola i530

9552-MLA20018452420_122013-C

y Motorola i786

amotorolamokai786-01

 

Aparte llegué a tener de esos teléfonos que compras en el OXXO para unos 2 o 3 días como el Nokia 1208 y el legendario Nokia 1100, entre otros teléfonos básicos que no recuerdo:

imgNokia 12081

nokia-1100

También compré un Nokia 3310 3G que tengo de respaldo.

Creo que soy un HDP

En la noche soñé que había una matacera (una matanza pues) y no sé cómo ni por qué, yo iba con alguien que, no sé quién, ni por qué, era mi peor enemigo. Resulta que yo iba manejando una camioneta con otras personas (que tampoco sé quiénes eran) y la única salida era subirse a la camioneta e huir para salvarnos. Pues resulta que, cuando este enemigo se subió a la camioneta, me le dejo ir a golpes para bajarlo y dejarlo ahí.

Me acordé de las películas en donde el bueno detiene en lo alto de un edificio al malo, que está a punto de caer, y en lugar de soltarlo, le salva la vida. Según mi sueño, yo lo hubiera soltado. Creo que soy un HDP. Lo bueno que en la realidad no tengo enemigos.

Mi 2012

Voy a ser honesto: No sé cómo describir este año.

Si hago una comparativa con otros años, puede que este haya sido mucho mejor en unos aspectos, sin embargo, hay un punto en especial que detecto en el cual me fue mucho peor y empieza a preocuparme: la salud.

Termino este año con menos piezas que como lo empecé: ya no tengo mi vesícula ni 2 muelas. Por lo regular, siempre había gozado de muy buena salud: nunca me he fracturado, nunca me habían operado, nunca siquiera, había estado internado en algún hospital. Siempre había visto muy lejana la posibilidad de pasar por alguna operación, y este año, me estrené en ese aspecto, y aunque es una de las operaciones más simples que puede haber, quiere decir que algo ya no anda bien.

Termino el año con síntomas algo fuertes de gastritis y colitis, para los cuales tengo que estar tomando medicina. En fin, esto me dice que debo poner especial atención a mi salud a partir de ya, por lo que será mi principal enfoque.

Por lo demás, excelente: termino el año con mis tarjetas de crédito en ceros, con muchas experiencias para la mecedora, aaaa y sin Facebook! jaja.

Por otro lado, hay cosas más delicadas que no contaré aquí, pero agradezco a Dios el haberme permitido vivir este año junto a mi familia, el permitirme un año más tener a mis papás y a mis hermanos conmigo, así como poder vivir con Beyota, Madox, Pax, Silveria y poder ver a Shiloh y a Suri seguido.

¡Feliz 2013!

He eliminado mi cuenta en Facebook

Tal como lo dice el título: “He eliminado mi cuenta en Facebook”. No lo he desactivado, eso es para cobardes. He solicitado la eliminación de todo el contenido de mi cuenta:

Image 2012-12-27 at 6.24.00 PM

No ha sido una decisión fácil, debo reconocer. Llevaba meses preguntándome si debía eliminarlo o no, hasta que hoy me decidí a hacerlo. Y digo que no ha sido fácil por el tiempo que lo estuve pensando, incluso, hace casi dos años, descansé de todas las redes sociales al dejarlas de usar durante poco más de un mes. Tampoco fue fácil. Este fue el tweet de aquel momento:

Pero después de un tiempo, regresé, como si fuera una adicción, como si se tratara de mi Coca Cola.

¿Las razones?

Si utilizan Windows, tal vez han escuchado hablar de Windows Restore, es decir, crean un punto de restauración cuando el estado de la computadora es óptimo, y luego, si con el tiempo detectan que las cosas no funcionan tan bien como antes, tienes la opción de restaurar el sistema a ese punto original. Pues bien, las cosas no andan bien por aquí, por lo que he decidido prescindir de cosas que no estaban en mi vida hace algunos años.

No sólo se trata del tiempo que uno pierde en Facebook, sino de lo patético que resulta perderlo muchas veces leyendo y releyendo las mismas actualizaciones una y otra vez, lo patético de estar en el teléfono, aburrido, revisando a ver qué cosa nueva han publicado. Siempre perderemos tiempo de una u otra forma, pero para mí, hay miles de cosas mejores qué hacer, incluso, muchas formas mejores de perder tiempo dentro de la misma Internet… en mi caso, prefiero perder tiempo viendo lo maravillosas que son muchas fotos en Flickr, leyendo los artículos del día en Wikipedia, leyendo noticias en el New York Times mediante la maravillosa app que tienen para Chrome, publicando pendejadas en Twitter, incluso republicando cosas en mis Tumblr, avanzando con proyectos como Wisib, o incluso, hasta escribiendo en este mismo blog.

Facebook se ha vuelto la licuadora en la que últimamente la gente solo mete memes, algunas fotos de fiestas, y frases copiadas. Antes a veces uno podía llegar el punto de decir “qué perro se la está pasando este cabrón” (sin tener la certeza de que fuera o no cierto), pero ahora, cada vez que veo las publicaciones basuras de la gran mayoría, me dan lástima, y después de unos segundos, me doy más lástima yo por estar perdiendo el tiempo ahí.

Creo que Facebook junto con los smartphones se han encargado de construir un mundo peor. Caemos en lo ridículo de perder la interacción cara a cara con las personas, caímos en lo ridículo de recibir cientos de felicitaciones frías en nuestros cumpleaños que mucho se asemejan a esos fríos correos que algunos servicios te autoenvían el día de tu cumpleaños. Algunas personas han llegado a la subnormalidad de decir respecto a las felicitaciones que “si no es por Facebook, no vale”, después de que les llamaste o los visitaste y les diste su abrazo. Por eso, el próximo 19 de Enero, si recibo 1, 2, 10 o 100 felicitaciones, sabré que son de personas a quienes realmente les importo, y no de personas que vieron en su página de inicio que hoy cumplía años.

Algo anda mal en nosotros cuando recibimos un mensaje por la web y después debemos releerlos en nuestro teléfono. Algo está mal cuando dejamos perder la privacidad de nuestra vida, y no me refiero a las fotos que podamos subir o a la información que podamos otorgar, me refiero a que así estemos offline, a Facebook le vale madre y permite que cualquiera te envíe mensajes, porque vio que le diste like a una foto y sabe que estás conectado. Algo tan patético como el “última vez conectado…” del Whatsapp.

Es más, creo que algo anda mal, cuando el simple hecho de cerrar un perfil de una red social, me ha costado tanto trabajo.

Mi historia en Facebook

A pesar de no ser un early adopter en Facebook (como si lo he sido en muchas otras redes sociales), ya son más de cinco años (casi seis) desde el día en que me registré, como lo confirma este correo:

Image 2012-12-27 at 7.07.19 PM

Conozco Facebook mejor que la mayoría de los usuarios. He leído muchos artículos sobre Facebook, he estado involucrado en el desarrollo de aplicaciones, he leído los Términos y Condiciones cada vez que los han modificado, he sido administrador de aplicaciones y muchas fan pages y de algunos grupos, he creado muchas campañas de publicidad, conozco bien las opciones de privacidad, me ha tocado la evolución de las estadísticas de Facebook, he revisado estadísticas mediante diferentes sistemas de análisis como Google Analytics, Sharethis, etc, etc y sé que ninguna opción me dará lo que estoy buscando más que la eliminación de mi perfil.

Durante este tiempo, me han pagado por usar Facebook (llegó a ser parte de mi trabajo), he encontrado a gente de la cual nunca creí saber de nuevo, he conocido nuevas personas, he conocido mujeres para un rato y para amigas bien, he encontrado cosas que me han dañado mucho por andar de stalker, me han invitado a eventos gratos y otros no tanto, y al final, sigo pensando que la vida era mejor sin Facebook, y al decir esto, no quiero caer en el cliché de que “todo en el pasado era mejor”, pero algunas cosas, por supuesto que lo eran.

En fin…

Hace unas semanas, leí esto

“Quiero que cuando encuentre a mis amigos por la calle me de gusto y curiosidad por su vida, quiero estrecharlo con un abrazo, y sentir alegría cuando me cuente sus logros… Y no solo saludarlo y decirle hola con apatía; por que el Face me ha venido contado su historia día con día…”

…y comparto ese pensamiento.

Sé que no será tan fácil acostumbrarme: nunca veré algunas fotos que me tomen en alguna reunión, perderé contacto con algunas personas, etc. pero al final, nada que sea realmente importante.

Las cosas no andan bien aquí, lo que no signifique que anden mal, pero no van como yo quisiera, y al final eso, y sólo eso me hacen tomar esa decisión, para intentar regresar a un punto de restauración.

Si tú que estás leyendo esto, me conoces, cuando quieras decirme algo, siempre tendré mi teléfono, mi correo (jesus.cuevas@gmail.com) y (todavía) mi Twitter (@buhowl).

Nos leemos, nos escuchamos.

Renacer

Y estábamos llorando a la orilla del río,  esperando que la vida nos cubriera en diferentes formas, cuando un poder finito nos llenó de júbilo para ir en búsqueda del sentimiento anhelado.

Fue increíble mostrar las almas como visa a la eternidad,  como pasaporte para salir de ese estado inferior.

Seres peleaban cuerpo a cuerpo hasta desintegrarse súbitamente de forma autónoma. Nuestras mentes,  repletas de visiones provenientes de diferentes dimensiones,  procesaban ilusiones divinas.

Sentimos hermandad serena. Nadie fue designado para soportar a otro ser. Todos lloramos. Todos sentimos. Todos amamos.

@MarissaMayer y la diferencia de culturas

Marissa Mayer, aparte de ser hermosa, es exitosa, y aunque no la conozco, seguramente es muy, muy inteligente. Desde que se convirtió en CEO de Yahoo! tiene muchos más reflectores encima que cuando laboraba en Google, ya que ahí son Sergey Brin, Larry Page y Eric Schmidt quienes los tienen.

La transición de Marissa Mayer de Google a Yahoo! aparte de que fue bien vista por muchos y que renovó muchas esperanzas para Y! debería de servir como ejemplo y cátedra para todos los países tercermundistas como México. Aquí, las empresas que compiten en una misma industria, no sólo se ven como competencia, sino como enemigos. Cuando un  trabajador se mueve de una empresa a otra del mismo sector, por una buena oferta de trabajo, no sólo se le ve mal, sino que, muchas veces, hasta intentan bloquearlo. Es tan patético en este país (y seguramente en muchos otros) que las empresas hasta hacen contratos (a mí una vez me hicieron firmar uno) en el que supuestamente tienes que pagar multas si te dedicas a lo mismo que ellos cuando salgas. En mi caso, aunque ya me asesoró un experto y me dijo que eso no tiene ninguna validez, se supone que tengo que pagar $100,000 USD.

¿Qué pasó con Marissa Mayer? Que siendo del grupo fundador de Google, pasó a trabajar a Yahoo!

¿Cómo lo tomó Google? Le enviaron globos de colores felicitándola: 13 por cada año que estuvo en Google, y hasta arriba, 1 morado que representa la nueva era en Yahoo!

Meses después, Yahoo! ya bajo el mando de Marissa, hace su primera compra: Stamped, empresa formada por ex-googlers y Google Venture los felicita.

Pero no sólo eso es una muestra clara de lo lejos que estamos culturalmente de países como Estados Unidos, además, justo cuando se anunció que Marissa sería la nueva CEO de Yahoo!, anunció que estaba embarazada. En México, para darle un trabajo a una mujer, le piden comprobante de no embarazo, en EEUU, Yahoo! le da el puesto más importante de su organización a una embarazada.

Por eso, este caso, para mí, es ejemplar. Ya que sería imposible que algo así sucediera en un país como el mío.

Procrastinación: Ese maldito vicio

En realidad este post se iba a llamar “Esa puta enfermedad llamada Procrastinación”, pero dije que iba a hacer un esfuerzo por no decir groserías, así que cambié “enfermedad” por “vicio” :)

Para mí, el peor de los vicios es la procrastinación. Esa maldita costumbre de aplazar todo, realmente te puede llevar a un punto en el que se atasca tu vida. Si a la procrastinación la tratamos como enfermedad, creo que clasificaría como contagiosa, porque esto también es de hábitos, y los hábitos se van adquiriendo de diferentes formas, siendo nuestras personas cercanas, una de estas formas.

La procrastinación se nota en cosas mínimas: no guardar las cosas inmediatamente después de usarlas, dejar las tareas para el último momento, no tender la cama justo después de levantarte, guardar enlaces en Instapaper para leer después, o dejar de actualizar tu blog por mucho tiempo.

Procrastinar también es dejar las cosas a medias para poner tu atención en otras actividades, lo malo de esto es que, casi siempre, interrumpimos lo que estamos haciendo por cosas de menor importancia, por ejemplo: responder en Whatsapp, en FB, publicar algún “gran tweet” o poner una canción.

Personalmente tengo muchísimas ideas de proyectos que me gustaría llevar a cabo, y lo peor, para muchos de ellos sí tengo el tiempo y los medios para hacerlo, pero los dejo para después. Con esto, no quiero decir que cada idea que se le ocurra a uno, debe de realizarse, para nada, pero sí es necesario activarse justo después de generar una idea para hacerla realidad y que no se quede sólo en eso.

Procrastinación y miedo.

De esto no estoy seguro, pero a veces siento que la procrastinación es una consecuencia de miedos e inseguridades que tenemos personalmente. Es decir, arrastramos nuestros pendientes hasta el momento en el que no podemos escapar de ellos por temor a llevarlos a cabo.

La procrastinación y sus consecuencias.

Las consecuencias de diferir masivamente todo lo que se nos ocurre o todas nuestras responsabilidades, pueden ser miles y casi todas dañinas:

  • Cuando la casa está sucia y desordenada no es más que por procrastinación.
  • Estamos gordos por procrastinación.
  • La mayor parte del estrés es causado por la procrastinación.
  • Puede haber despidos por procrastinación.
  • Pérdida de calidad en lo que hacemos por procrastinación.
  • Empeorar la salud por procrastinación.

¿Qué hacer?

Todavía no tengo la cura a esto, sin embargo, algo que siento me ha ayudado a mejorar es:

  • Haz una lista con todos los pendientes que puedes hacer ahorita: acomodar algo, llamarle a alguien, etc.
  • Haz una lista con todos los pendientes que puedes hacer en la semana: ir con el médico, llevar a arreglar algo, etc.
  • Haz una lista con todos los proyectos que tienes a largo plazo y empieza sólo uno.

Además, algo que estoy aplicando últimamente y todos los días, es el realizar todas las pequeñas tareas en el momento. Para esto, el GTD, tiene un buen principio: si la tarea la puedes hacer en 2 minutos o menos, realízala en el momento.

Depuración psicológica: dejar de pensar tonterías que nos dañan

De todas las 6 depuraciones que propongo, esta es la más complicada. Son muchos años de estar mal acostumbrados a estar pensando tonterías casi todo el día. Muchas veces es más que un hábito: es nuestra forma de vida.

Cambiar la forma en la que pensamos es un proceso que puede requerir no sólo de tus ganas, sino de tiempo y hasta de ayuda psicológica.

Qué hacer

Para no complicarnos, a mí algo que me ha ayudado mucho es lo siguiente:

Hay un libro que se llama Los 4 acuerdos, de Miguel Ruiz, que recomiendo mucho, pero del cual rescato 2, y los pongo en importancia para mí:

-No supongas.

Son incontables las horas que desperdiciamos al día en esto. Nos preguntamos qué pasará, nos preguntamos por qué pasará sin buscar la respuesta o sin poderla encontrar. Nos torturamos con conclusiones vagas y erróneas. Sirve mucho no suponer por qué una persona actúa de tal o cual manera. Sirve mucho no suponer qué es lo que pasará cuando tú hagas algo. Sirve mucho no suponer los sentimientos de las demás personas. Sirve mucho no suponer nada. Nunca. Quítate ese estrés.

-No te tomes nada personalmente.

Cuando alguien te ofenda, no te lo tomes personal. Cuando alguien te haga menos, tampoco te lo tomes personal. Cada persona tiene sus problemas y traumas y los externa de diferente forma. Sí, ya sé que no es justo que quieran desahogar frustraciones con uno, pero lo importante es estar consciente de que tú no eres la razón. Que los demás tienen razones propias que los obliga a actuar así.

Hasta ahí respecto al libro. Aparte, yo agrego dos:

-Cuida la forma en que hablas de ti mismo, ante ti y ante los demás.

Esto es sumamente difícil. Por ejemplo, aunque he mejorado, a mí no se me quita la costumbre de decirme “qué pendejo” cada vez que me equivoco. Si uno no se respeta con sus propias palabras, ¿Cómo esperemos que los demás lo hagan? Hay que esforzarnos por tener ideas buenas acerca de nosotros mismos.

-No hables de los demás.

Hay una frase de quien ignoro su autoría, pero que dice:

“Los grandes hombres hablan sobre ideas, los hombres promedio hablan sobre cosas, y los hombres pequeños hablan sobre… otros hombres.”

Cambiemos esto. Con mis amigos nos la pasamos “tirándonos mierda” entre todos, y la verdad es divertido hacerlo, pero habla de lo mal que estamos en muchas cosas. Afortunadamente es algo que he notado que todos hemos mejorado y cada vez hablamos más de proyectos que se nos ocurren o que queremos hacer. Este cambio te ayuda a enfocarte más en ti mismo, que es lo que siempre te hará mejor persona.