
Les recomiendo la siguiente lectura acerca de una pareja que construyó su casa para que fuera práctica y funcional:

Les recomiendo la siguiente lectura acerca de una pareja que construyó su casa para que fuera práctica y funcional:
Es verdad que cuando no buscas las cosas, solas llegan. Por ejemplo, hace un año, nunca creí que este año que acaba de terminar, sería uno sumamente especial.
Aunque no cumplí con casi ningún propósito de los que me había establecido el último día del 2012, el año 2013 se convirtió en uno de los mejores de mi vida. Es verdad, también hubo días difíciles, y situaciones que aún hay que superar, así como metas que se quedaron lejanas o en el olvido, sin embargo, terminan siendo cosas poco relevantes en una evaluación general de mi año.
Casi toda las alegrías y felicidad, se las debo a una persona, a la cual, hace un año, ni siquiera conocía, pero que se convirtió en la mujer que amo y con quien disfruto y quiero estar cada momento. A ti, Ivette, gracias por hacer del 2013, un año inolvidable.

Hace unos meses, compré en iTunes el disco Handel: Coronation Anthems. -“Esos eran los corridos de antes” -diría un amigo. De los 20 himnos, mi favorito es Zadok the Priest, de hecho, es casi la razón por la que compré el disco. Tontamente, no había descubierto la relación y tal vez el porqué de mi gusto por esa canción… hasta hoy.
Resulta que Zadok the Priest es el himno en el cual Tony Britten se basó para crear el UEFA Champions League Anthem, allá en el año 1992.
Hace apenas unas semanas me percaté de que, cuando voy caminando, si puedo hacerlo por la calle, en lugar de por la banqueta, lo hago. Horas atrás, saqué a pasear a mi perra, y me di cuenta que, mientras ella iba caminando por la banqueta, yo iba caminando a media calle, sobre el empedrado.
No me gusta caminar por las banquetas de Colima (y mucho menos por las de Villa de Álvarez), porque se encuentran en pésimo estado, porque el ayuntamiento no pone control alguno sobre estas y no realiza mejoras a las banquetas, por lo que muchas veces es más incómodo caminar sobre estas que sobre la calle.
Árboles que obstruyen el paso porque no los podan, árboles que levantan los bloques de cemento y rompen banquetas sin que nadie las arregle, personas a las que les vale madre y construyen sus rampas para entrar a la cochera sin respetar el nivel de las banquetas dejándolas con un declive, gente que construye escalones a media banqueta para entrar a sus casas, lugares que no tienen firme y donde sólo construyeron un machuelo por lo que tienes que ir caminando sobre tierra, o muchas veces el zacate ya invadió donde debería haber piso firme. Lotes baldíos cuya maleza ya invadió el paso peatonal. A todo esto, agreguemos que mucha gente inconsciente deja sus portones o canceles abiertos obstruyendo el paso. También hay banquetas que tienen (a lo mucho) un metro de ancho y no puedes ir caminando en pareja, o gente que deja sus carros a la mitad de la cochera obligando a que uno rodee su vehículo. Si es de noche, los árboles tapan la iluminación a las banquetas. También consideremos cuando hay una obra y dejan reventado sin alguna advertencia. En lugares muy concurridos, la gente no sabe que se camina por la derecha, y que, si te topas con una mujer, se le deja el lado interior a ella. Y por último, la epidemia: gente que va viendo el celular. Aunque estas últimas cuestiones son más de falta de educación que falta de gobierno.
Por eso y más, es que prefiero caminar por las calles, porque, paradójicamente, sobre éstas, (casi) no debo ir sorteando obstáculos.
Recuerdo que hace algunos años, en la materia de “Desarrollo emprendedor”, nos pidieron hacer un proyecto de alguna idea de negocio. El día de la presentación, como buen estudiante que era, no llevé nada, se lo comenté a la maestra y me dijo que expusiera mi idea de negocio así sin diapositivas. Mi idea fue la de guarderías en el cine. El punto es que la expliqué y quedó entre las cinco elegidas sobre las cuales se harían equipos y para trabajar en ellas.
La idea surgió de una vez que un amigo con un niño chiquito, me comentó que ya le era muy difícil hasta ir al cine, porque no siempre tenía con quién dejar a su hijo.
El negocio básicamente consistía en lo siguiente:
-Instalar una pequeña guardería dentro de los complejos de los cines, en asociación con estos.
-Habría gente especializada en el cuidado y atención.
-Se les cobraría el servicio de guardería en el mismo boleto del cine para los que necesitaran el servicio. Una parte sería para el cine, otra para la guardería.
-Se les entregaba un dispositivo de esos que vibran y prende una luz roja (como los que te entregan cuando pides tu comida en una food court) para que los papás salieran en caso de una emergencia.
El punto es que después de trabajar en varios aspectos del proyecto, a mí me tocó (o elegí, ya no recuerdo) diseñar el modelo de cómo nos gustaría que fuera, el lugar consistía en:
Y pues, me puse a experimentar con el Google Sketchup (que voy descubriendo que ya no es de Google), y esto fue el resultado:
Quienes me conocen, saben lo pesimista que soy respecto a México, y de hecho, México está tan jodido, que la noticia de la semana y el tema central en redes sociales ha sido la discusión entre las que son -para mí – dos de los personajes más detestables de los medios en México: Laura Bozzo y Carmen Aristegui.

Todo comenzó porque se supone que a Laura Bozzo le prestaron un helicóptero para trasladarse y llevar ayuda a los damnificados de Guerrero, ayuda que, según Carmen Aristegui, Laura no llevó, y por el contrario, sólo montó un show. Ante esta acusación, Laura Bozzo le respondió (sin mentir) con un tema que no venía al caso (La viejita violada de Zongolica), y la retó patéticamente a que fueran a Coyuca de Benitez para comprobar quién era más querida.
No me es sorprendente que todos se dejaran ir contra Laura Bozzo, lo que sí me sorprendió es el alto nivel de xenofobia que hay en México. Es decir, sé que somos racistas, discriminadores, machistas, y sí, xenofóbicos, pero no sabía qué tantos y qué tanto.
#FueraLauraBozzoDeMéxico fue uno de los trending topics en Twitter durante varios días. Los argumentos que leí básicamente fueron:
-Su programa es un asco.
-Influencia a millones de personas ignorantes.
-Se está robando mucho dinero de México.
-Es una cirquera.
-Es una pendeja.
-y claro, hay que expulsarla del país porque… ¡es peruana!
Todos esos argumentos acompañados de calificativos que dicen que parece momia, bruja, monstruo, etc.
Yo no sé si realmente llevó ayuda a los damnificados de Guerrero, si sí lo hizo, no veo lo malo en que un gobierno la haya apoyado proporcionándole un medio para que pudiera llegar. Si realmente no hubo ayuda y sólo montó su show (y aún así tal vez sirvió para concientizar a algunos que vean su programa), pues el delito no está en pedir, el delito sería más bien de quienes le proporcionaron el helicóptero sólo para un montaje, por lo que habría que castigarlos a ellos. Sin embargo, no hay evidencia de que no haya ayudado, es más, la mayor evidencia es un video de menos de 2 minutos en el que ella va llegando y no le hace caso a unas personas que se le acercan. Ha de ser suficiente motivo para expulsarla del país.
Es indefendible su programa, es un asco, de eso no hay duda, pero de que su programa sea patético a querer expulsarla de México, o peor aún, querer que su programa eduque a los mexicanos, hay una gran diferencia. Sigo preguntando, ¿Por qué queremos depositarle a Televisa (o en este caso, a Laura) la responsabilidad de educar a los mexicanos? Laura Bozzo no vino a México para educar gente, vino a hacer negocios, y los está haciendo de forma legal (o al menos no he visto que alguien compruebe lo contrario). Además, aunque suene trillado, siempre tenemos la opción de no verlo.
¿Que se está robando mucho dinero de México? No sé cuánto gane, seguramente gana muy bien, pero no se está robando nada, le está pagando Televisa, una empresa privada, con sus recursos, y Televisa le puede pagar lo que quiera, o lo que piense que vale.
Tal vez sí sea una cirquera y no sé si sea una pendeja, pero eso no es delito, y es más, en México abundan y no veo a gente queriéndolos expulsar, ¡ah, perdón! es que ella es peruana y no tendría el derecho de estar aquí.
¿Fuera Laura Bozzo de México? Bajo esos argumentos, este país estaría abandonado.
Existe un lugar al que ya he ido varias veces. Es un lugar hermoso al que intento decorar cada que voy. Es un lugar que se cae a pedazos en cuanto lo abandono.
Ese lugar de paz es de mucho trabajo. Ese lugar de calma, me debe mucha tranquilidad.
Tal parece que siempre regresaré, que siempre lucharé por él… con mucha pena, con mucha gloria.

A veces actuamos por complacer a las demás personas. No me refiero a la típica aprobación social/banal que muchas personas quieren, y para la que terminan comprando una u otra cosa para obtenerla. Me refiero a cosas realmente importantes, por ejemplo, nuestra familia. Un ejemplo claro de esto son aquellas personas que se quedan solteras y que son quienes terminan cuidando a sus padres en la vejez, quedándose solos al final de sus vidas.
Aunque seguramente hay quienes nacen para ayudar a los demás, no creo que sea bueno sacrificar la felicidad propia por la felicidad de alguien más, así sean nuestros padres o nuestros hijos. Pero no nos confundamos: no hablo de no querer apoyar a los demás o de no realizar pequeños sacrificios por el bienestar de las personas que nos quieren, sino de sacrificar toda la vida por los demás, por miedo a que si no lo hacemos, nos sintamos que estamos siendo egoístas.
Nunca me he encontrado en una situación tan fuerte como la del ejemplo, sin embargo sí he limitado varias decisiones que me gustaría tomar por miedo a que vayan a pensar que soy un egoísta. Es más, hace poco me sentía así hasta que me di cuenta que ni estoy haciendo lo que quiero pero tampoco es como que ayude mucho a las personas que pienso.
Se me ocurre preguntarnos lo siguiente para clarificar este tipo de situaciones:
La verdad es que la vida es muy corta como para no tomar acciones por nuestra voluntad y no por miedo, claro que si esas decisiones incluyen el ayudar a los demás porque es tu convicción, pues qué mejor, pero sólo así, y que sea ayuda necesaria y de verdad.

Pensó que una casa más grande iba a hacerle feliz ¡pero no fue así!
Pensó que un carro de lujo le llevaría a la felicidad ¡pero lo perdió!
Pensó que un trabajo con un mejor salario le haría feliz ¡pero no ocurrió!
Pensó que una pareja guapa y adinerada sería su felicidad ¡pero no funcionó!
Pensó que la felicidad estaba fuera de su persona.

Les recomiendo el siguiente post. Esto va para esas veces que no nos atrevemos a hacer las cosas porque alguien más ya está haciendo lo mismo.