Cómo depurar a tus amistades

Este proceso de depuración es sin dudas, uno de los más complicados y delicados por tratarse de personas cercanas a nosotros. Dicen que “los amigos son la familia que nosotros elegimos”, así que, si tenemos esa libertad de elegir, debemos aprovecharla para nuestro bien.

Dice un refrán: “Quien picotea con las gallinas, no aspira nunca a volar con las águilas”.

Por eso, hay que rodearnos de gente que nos apoye y nos impulse a lograr la vida que queremos. Hay que acercarnos también a personas que ya han hecho lo que nosotros queremos hacer.

Todos tenemos amigos o conocidos que son muy negativos (yo era uno de ellos y me ha costado mucho dejar de serlo) y dependiendo de la situación, a veces es realmente frustrante no contar con el apoyo de quien se supone debería ayudarnos. Hablo de la típica persona a la que le cuentas que ya comenzaste a ir al gimnasio y te responde “pero esa rutina que haces no te sirve de nada”, la típica persona a la que le presumes un premio y lo minimiza con cualquier pretexto. Esas son las personas de las que hay que alejarse.

Siempre he creído que un verdadero amigo es aquel que está contigo en las malas, pero que celebra cuando estás en las buenas. Porque estar con alguien en sus mejores momentos lo puede hacer cualquiera, pero aplaudir los éxitos o logros de otro (más si son mayores que los suyos), no. De esas personas, también hay que alejarse.

No se trata de buscar personas perfectas, tampoco se trata de alejarte de tus amigos por no tener tu nivel cultural o socioeconómico. No, se trata de identificar a las personas que realmente te estiman y te valoran para acercarte más a ellas, y a la vez, de alejarte de todas esas que no lo hacen.

¿Cómo hacerlo?

Generalmente no hay que etiquetar a las personas, pero para este ejercicio sí es útil hacerlo.

1.- Piensa en todas esas personas que ya han logrado lo que tú quieres hacer. Haz una lista y llámala “Motivación”.

2.- Piensa en todos esas actitudes y habilidades que te gustaría adquirir e identifica quienes de tus amigos las tienen. Haz una lista y llámala “Ejemplos”

3.-Piensa en esos amigos que te caen muy bien, pero con quienes no puedes tener una conversación seria. Haz una lista y llámala “Diversión”.

4.-Piensa en esas personas que siempre te han apoyado aunque tú no lo hubieras esperado. Haz una lista y llámala… y agradécele, y nunca, nunca la defraudes.

¿Qué harás con estas listas?

Con la lista Motivación:

  • -Procura acercarte a esas personas.
  • -Analiza qué hacen y cómo lo hacen.
  • -Busca sus consejos y gánate su confianza.
  • -Ve lo que han logrado, y obtenido cuando quieras claudicar en lo que quieres.
  • -No envidies, admira, aunque a veces, la neta, esto sea difícil.

Con la lista “Ejemplos”.

  • -Analiza cómo hacen eso que tú quieres.
  • -Pregúntales cómo lo hacen.
  • -Pídeles su apoyo.

Con la lista diversión “Diversión”.

  • -Eso, diviértete.
  • -Ve a fiestas con ellas.
  • -Conoce más gente.
  • -Bromea.
  • -No les cuentes tus planes.
  • -No les confíes cosas importantes.
  • -Aléjate de ellos cuando se trata de cosas importantes.

Con las personas que siempre te han apoyado.

  • -Apóyalas tú también sin que lo pidan.
  • -Estímalas.
  • -Aprécialas.
  • -Cuídalas.

Acerca de la amistad

Dicen que “los amigos son la familia que tú eliges”, y muchas veces he creído que es así, sin embargo, no siempre lo es: a veces la amistad llega de personas que no esperabas, con personas quienes no buscaste entablar una amistad, pero que resultan siendo muchas veces quienes más te valoran, aprecian y apoyan.

Publicado con WordPress para BlackBerry.

Y tú lo sabes…

Modifico a 2da persona, la canción “Ella lo sabe” de Abel Velázquez.

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Fiel a mi costumbre, intento pasarte de largo,
por temor a que mi piel recuerde que murió en tus brazos.

La fe se me escapó contigo, perdieron rumbo mis zapatos,
Y a la deriva, a veces lloro imaginando todo lo que no pasamos.

Y tú lo sabes, y no dices nada.
Y tú lo sabes, que tras de tu recuerdo, un día, se me fugó el alma.

Nadie hiere como tú,
Nadie exige tiempo como tú.
Te fuiste una noche y me quedé esperando el alba.

Nadie actúa como tú,
Nadie finge amor tal como tú,
Me miro y sé que tal vez, no habrá mañana.
No habrá mañana.

Traté con más pena que gloria de olvidar tu espalda,
pero mi cuerpo en otros brazos terminaba por trazar tu mapa.

Tu nombre me quebró el silencio, se me escapó de madrugada,
No he dormido y no fue un error suplicarle a la noche que te regresara.

Y tú lo sabes, y no dices nada.
Y tú lo sabes, que tras de tu recuerdo, un día, se me fugó el alma.

Nadie hiere como tú,
Nadie exige tiempo como tú.
Te fuiste una noche y me quedé esperando el alba.

Nadie actúa como tú,
Nadie finge amor tal como tú,
Me miro y sé que tal vez, no habrá mañana.

Eres tan diferente, tan distante, tan callada.
Nadie hiere como tú,
Nadie exige tiempo como tú.
Te fuiste una noche y me quedé esperando el alba.

Nadie actúa como tú,
Nadie finge amor tal como tú,
Me miro y sé que tal vez, no habrá mañana.

Llueve en el silencio ausente de mis desengaños,
porque el olvido no me deja reescribir la historia fuera de tus brazos.

Y tú lo sabes… y no dices nada.
Y tú lo sabes… que tras de tu recuerdo, un día, se me fugó el alma.

Desde la muerte

Parecía que leía mi obituario. Era una sensación tan extraña como cuando descubres las cosas que conservaba en los cajones alguien que ya falleció. Como ver tu funeral en tilt down. Como pararte en el futuro y ver el pasado. Era esa comparación inevitable de las reacciones de la gente con mis imaginaciones y suposiciones de cómo actuarían ante mi final. Era un extraño. Era un espía. Era un voyeur. Y veía, leía y pensaba. Como si estuviera en vida.

Por qué no estudiar un MBA

Yo era de esos que querían estudiar un MBA. Tenía la idea de que una vez adquiriendo un poco de experiencia, mi futuro era aplicarme para estudiar algún MBA en una institución alcanzable. Hoy no quiero, ni tantito, hacerlo.

¿Por qué ya no me interesa estudiar un MBA?

 

Odio la burocracia.

Y si hay burocracia en algún lado, es en las universidades y en los organismos que otorgan becas.

Aparte del típico papeleo, del estar pendiente de fechas, de tener que ir a diferentes lugares con diferentes solicitudes, de gastar en pruebas, de llenar muchísimas aplicaciones, está el tiempo que debes dedicarle, como el de capacitarte durante más  de un año para el GMAT u otras pruebas, para luego durar otro año más en el proceso de aplicación, para ver si entre cientos de miles de aplicantes eres de los afortunados. Para mí, no lo vale.

 

No tengo entre 100 000 USD y 200 000 USD … y aunque los tuviera, ¿los vale?

Actualmente todo el mundo quiere estudiar un MBA, y por eso, 265 000 personas realizan el GMAT cada año (aunque claro, esta prueba también se utiliza para admisiones a otras maestrías). Sin embargo, obviamente, tantas personas con MBA, ya no lo hacen nada exclusivo, y por lo mismo, se abarata, o sea, el MBA no te asegura un buen sueldo, y la deuda (o el gasto para las personas que los tienen) es enorme.

Sé bien que uno no estudia (ni debe hacerlo) pensando en términos financieros, ni viéndolo como negocio, sino como un crecimiento personal. Y créanme, sé de lo que hablo. Estudié en el Tec de Monterrey, y una parte de la colegiatura fue mediante el financiamiento de la misma institución. Me gradué con una gran deuda y no me gustaría hacerlo 2 veces en mi vida. No porque crea que la educación no lo vale, por supuesto que sí, pero simple y sencillamente creo que ya estoy en una edad en la que debo preocuparme más de qué voy a vivir toda mi vida, y no de seguir adquiriendo deudas y perdiendo el tiempo en estudios que tal vez económicamente no me represente nada, y por el contrario, que financiera mente me pudieran estancar mucho tiempo.

Como dijo Josh Kaufman: Los estudiantes de MBA deben “hipotecar sus vidas” y “endeudarse terriblemente” para obtener “básicamente un pedazo de papel”.

 

Estudiar para ser empleado.

Mientras más leo, más me convenzo que las universidades siguen educando bajo el paradigma de ser empleado. Y no tiene nada de malo el ser empleado, yo lo soy, pero no es lo que quiero para toda mi vida, porque como empleado, siempre tienes un techo económico mucho más bajo.

 

La educación como negocio.

Me refiero al negocio de las escuelas de negocios. Lo es, pero no pienso participar en ello en este momento de mi vida. Ni utilizar mi dinero para salvar económicamente las universidades  debido a recortes presupuestales.

Peor aún, leyendo que la educación que se imparte, cada vez está peor.

 

No intento convencer a nadie que piense estudiar un MBA de que no lo haga. Simple y sencillamente les cuento el por qué a mí ya no me interesa, desde mi situación actual. Cuando próximamente llegue a estar en la posición de muchos empresarios que no tienen un futuro económico de qué preocuparse y deciden estudiar uno, tal vez les cuente otra cosa.