Con el presidente… aunque nos duela

Desde el “no era penal”, a los mexicanos nada nos había unido tanto como la animadversión hacia Donald Trump, y así debemos permanecer: unidos.

Por eso, se equivocan quienes quieren boicotear a las empresas extranjeras en México, pues hacerlo, afectaría a millones de mexicanos que viven de ellas. Debemos estar unidos y no afectarnos a nosotros mismos. Boicoteemos a quienes nos piensen dar la espalda, no a quienes nos han dado empleo. Consumamos lo hecho en México, sí, pero no discriminemos a empresas extranjeras que han confiado en nuestro país. Por el contrario, necesitaremos más de esas, pero ahora provenientes de todo el mundo.

Para bien o para mal, ante las amenazas y acciones del nuevo presidente de Estados Unidos, a quien le toca defendernos es a Enrique Peña Nieto, nuestro presidente, y con él, debemos de cerrar filas. No por él, por nosotros.

Hasta el día de ayer, el gobierno mexicano había tenido como respuesta a las constantes amenazas e insultos de Trump, la inacción y el temor. Ya no tuvo opción. El presidente dio el miércoles (25/01/2017) el mensaje más contundente hasta ahora, y no deberá echar marcha atrás. Ya no estamos para pedir clemencia o reconsideraciones al presidente Trump. Ya no estamos para hacerle ver lo buenos vecinos que hemos sido o lo importante que somos para su economía. Llegó el momento de defininiciones y de respuestas:

  • ¿Qué quiere México con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte? ¿Qué va a hacer si no lo consigue?
  • ¿Qué acciones realizará México para evitar la construcción del muro?
  • ¿Qué acciones concretas realizará el gobierno para proteger a los mexicanos que están legal e ilegalmente en los Estados Unidos?
  • ¿Con qué acciones en cuanto a seguridad y cooperación responderá México a E.E.U.U?
  • ¿Cuál es la posición del gobierno mexicano respecto a los casi dos millones de estadounidenses que viven en México?

Respaldemos al presidente, pero empujémoslo para que sea el primero en dar la cara y defendernos. Apoyémoslo pero cuidemos que no nos traicione. La vida le ha puesto una oportunidad de reivindicarse un poco con este pueblo al que tanto daño ha hecho. Por cierto, no nos olvidemos del gasolinazo y hagamos que él tampoco lo olvide.

Con el presidente… aunque nos duela