El PRI es asqueroso

Pocas cosas han indignado más a México que la desaparición de los 43 estudiantes, la casa blanca del presidente, la invitación de Trump a México, y ahora, el mega-gasolinazo. Todas con Enrique Peña Nieto, todas durante este regreso del PRI, el “nuevo PRI”, que salió igual o peor que el viejo.

Es a este partido que tanto daño ha hecho a México, y que es responsable de todos los atrasos socioeconómicos y culturales del país, a quien la gente debería desterrar a partir de hoy. Es este partido que se burla de los mexicanos, que los pisotea y se ríe, el cáncer que todos debemos extirpar.

Asquerosa es la presidencia con Enrique Peña Nieto. Asqueroso es el gobierno del estado con Nacho Peralta. Han convertido a las instituciones en que más debería confiar un ciudadano, en herramientas de yugo y tortura social que generan sólo su beneficio económico personal y de su asqueroso partido. Asquerosas son las bancadas priístas que en lugar de defender a sus representados contra los intereses del ejecutivo, solapan y sirven de títeres “levantadedos” que dan luz verde a cualquier ocurrencia de su sátrapa.

Y no se equivoquen: nadie niega que el incremento de los impuestos siempre será una medida impopular, independientemente de quien gobierne. Es la indignación de seguir afectando el bienestar de las personas. Es la indignación de obtener servicios e infraestructura de pésima calidad, y a cambio, dejarnos más endeudados y con menos dinero en nuestros bolsillos.

Pero indignantes son no sólo sus políticas; indignante es que el presidente no renuncie cuando la mayoría de la población no lo quiere. Indignante es que salgan los priístas nacionales y locales (incluido el tibio gobernador colimense) a defender lo que a todas luces es un abuso, en este caso, el gasolinazo. Indignante es que nos quieran ver la cara de pendejos argumentando que es una medida benéfica para México. Indignante es que Enrique Peña Nieto no dé la cara, y ya ni por Twitter se aparezca, como suele hacerlo cobardemente. Indignante es que el gobernador Ignacio Peralta nos quiera tachar de pendejos y afirme que las manifestaciones en contra se deben a que los ciudadanos están “azuzados por líderes que buscan una prebenda política”. La sociedad está harta y no lo entienden.

El PRI ya no debería de recibir un solo voto, porque si hablamos de indignación, más indignante será que desde hoy, este asqueroso partido volviera a ganar una sola alcaldía en el país. México no se merece esto ni a estos. Tengámoslo bien presente durante el próximo año y medio.

El PRI es asqueroso