Mis propuestas para el futbol – For the Good of the Game

For the good of the game

A pesar de su slogan, no hay nada que dañe más al futbol que la FIFA. Esa terquedad de no adaptarse a tiempos actuales, de no adoptar tecnologías que pudieran beneficiar tanto al futbol, como lo ha hecho a otros deportes como el Volley ball, el tennis o el americano, está haciendo que el futbol, se estanque, y mientras otros avancen, éste retrocede… aunque no sea una competencia.

Pero el mayor problema no es ese, sino los aburridos partidos que se dan alrededor del mundo, esa mentalidad defensiva que ha sido una peste que ha llegado a casi todos los entrenadores del planeta.

Me cuenta mi papá que hace varios años, los equipos jugaban con 5 delanteros. Cuando yo era chico, una formación regular era de 3 delanteros. Hoy un equipo “ofensivo” juega con 2, regularmente sólo queda 1 puntero, y cuando el equipo se echa atrás, ese puntero no pasa de la media cancha. Ridículo.

Por eso, si yo tuviera poder en la FIFA, decretaría lo siguiente:

-Se eliminaría el fuera de lugar.

-Se eliminaría el esquema de puntos.

-De ahora en adelante, sólo contarían los goles a favor. (En caso de empate, se consideraría la diferencia de goles, o sea, los goles en contra.)

Nada de tecnología, nada complicado. Se pudiera implementar a partir de que empezara el siguiente torneo en cualquier parte del planeta. A los equipos no les quedaría de otra que buscar el gol. Se romperían muchos récords. El público estaría feliz. For the good of the game.

Mis propuestas para el futbol – For the Good of the Game

Mi opinión sobre La Estela de Luz

Estela de Luz

No me molesta que se hayan gastado casi mil millones de pesos en un monumento, ya que la memoria de un acontecimiento tan relevante, para mí, lo justifica. No me importa que s ehayan gastado otros 3 millones en la inauguración, no debían escatimar en celebrar 200 años de Independencia.

La Estela de Luz, aunque no la he visto en vivo (espero hacerlo en las siguientes semanas), no es de todo mi agrado, sin embargo, el gusto es subjetivo, y por lo tanto, no es un argumento válido para criticar la obra. Qué parece Suavicrema, que parece pared para rapel, puede ser, pero eso tampoco me molesta.

Lo que es imperdonable, aparte de la pésima planeación y probable corrupción (cosas a las que desgraciadamente ya estamos acostumbrados), es el haber inaugurado la obra año y medio después del Bicentenario. Porque en este país, en donde conmemoramos hasta cosas que no deberíamos, este tipo de celebraciones históricamente han sido casi casi sagradas. Pero hasta eso hemos perdido.

No puede ser que Porfirio Díaz, a quien tanto ha satanizado la historia oficial, cien años antes le haya puesto a los políticos contemporáneos, una lección de cómo hacer grandes obras… a tiempo. Según leo, el proyecto del Ángel de la Independencia comenzó 14 años antes de su inauguración, pero lógicamente las circunstancias tecnológicas y económicas no eran como las de hoy.

“La generación del fracaso” ha llamado Ciro Gómez Leyva a esta generación de políticos. A veces siento que les queda corto el título. Y eso es lo grave, que no es cuestión de un político o un partido, pues recordemos también el retraso en la inauguración del Senado, que costó casi 4 veces más que la Estela de Luz, y que también conmemoraría los 200 años, y por último, ni qué decir de la casi nula celebración  que hubo en los estados, en donde a los gobernadores se les olvidó que sus respectivos estados también son parte de México.

Qué triste, así nos tocó celebrar los 200 años. Ojalá que quienes estén aquí para el tricentenario, ya tengan un mejor país, sean mejores personas que los que vivimos actualmente, y por lo tanto, hagan las cosas bien. Sólo eso.

 

Foto: Gobierno Federal

Mi opinión sobre La Estela de Luz

Mi 2011

Debo reconocer que hacía mucho que no terminaba un año tan agradecido, y sobre todo, contento. Este año que acabamos de terminar, fue para mí, un año de aprendizaje a más no poder. He mejorado cosas que hacía años quería cambiar, he iniciado procesos de superación contínua, he comenzado con nuevos proyectos personales que en este 2012 fortaleceré.

Como nunca antes, en estos momentos ya tengo más claros mis objetivos para este 2012, y no hablo sólo de los típicos propósitos que anotamos a modo de tareas en una lista, sino de realmente saber qué quiero lograr este año con mi vida.

Quiero dar gracias a la vida por todas esas maravillosas personas que conocí en este año, que fueron varias. Gracias también a todos esos amigos que llevan años a mi lado. Gracias a mi familia que me ha dado su amor desde antes de que naciera.

¡Feliz 2012! En verdad, ¡Feliz 2012!

 

Mi 2011